La linaza

Linum usitatissimum

Son semillas que provienen de la planta de Lino. Contienen aceites (30-40%), proteínas (25%), mucílago (10%), linamarasa (enzima), linamarina (glicósido cianogénico), aleurona, sales de calcio, fósforo, magnesio, azufre, cloro, potasio y vitamina K. Más

Anuncios

El polen

Es la simiente masculina de las flores que el viento o los insectos diseminan para fecundar los pistilos femeninos de las mismas especies botánicas. Las abejas utilizan el polen como alimento para sus larvas y para ellas mismas.

Es una excelente fuente de proteínas y carbohidratos, así como de vitaminas C, P, D, E, B1, B2, B3, B5, B14, B15, B16, H, Caroteno, y minerales como potasio, calcio, magnesio, hierro, fósforo, azufre, cloro, manganeso, cobre, sílice.

Algunas de sus propiedades son: Más

La importancia de evacuar diariamente

 

La limpieza es una condición básica para la salud. El aseo diario es algo que admitimos como normal y obvio, pero generalmente no pensamos que el mismo no debe ser sólo externo. La limpieza interna empieza con los alimentos que consumimos, con la ingesta de suficiente agua y muy importante: con las evacuaciones, que deben ser frecuentes y abundantes. Más

El agua: Nuestro primer alimento

 

¿Será casual que nuestro planeta está compuesto por un 70% de agua? ¿O que la composición del agua del planeta sea muy similar a la composición del plasma sanguíneo? ¡Pues no lo es! La tierra es nuestra madre, la naturaleza es sabia. Al nacer, nuestro cuerpo es un 80% agua. En la edad adulta es aproximadamente un 70%, llegando en la vejez a un 60%. Aunque esta reducción es presentada como normal, no debería ser así. La realidad es que nos vamos secando, simplemente porque no bebemos suficiente agua. Es por ello que el agua debe ser nuestro primer alimento.

El agua es llamada el solvente universal. Para el desarrollo de las funciones metabólicas, pero también de las de reproducción, crecimiento o movimiento, es esencial la presencia de un medio acuoso. Además de su función solvente, el agua es un medio de transporte y un estabilizador térmico del organismo. La limpieza del medio interno se realiza principalmente a través del recambio de agua.

La recomendación general es ingerir de 8 a 10 vasos de agua al día. Sin embargo estos requerimientos se consideran para una persona sana. Cuando estamos enfermos, ya sean patologías complejas o una simple gripe, la ingesta de agua debe ser mayor, especialmente si estamos tomando cualquier tipo de medicamento. Más

Beneficios del agua caliente

El agua a 50 grados centígrados cura el 80% de las enfermedades

Se hierve agua y se agrega una cantidad igual a temperatura ambiente (queda entre 50 y 60°C).  Se toma de 1 a 3 vasos sin dejarla enfriar.

Quita un cólico en el momento, un vómito, una flatulencia, una diarrea, un mareo, acidez, crisis asmática, crisis hipertensiva, indigestión, cólicos menstruales, dolor de cabeza, estreñimiento.

Tomado mañana y tarde por 15 días se cura una gastritis, se quita una fiebre y se corrige cualquier problema inflamatorio del aparato digestivo y también aplicando fomentos calientes vía externa (seda los dolores o espasmos).

Cuando haya tos o deseos de toser, consumir un sorbo de agua antes y después de toser.  De esta manera se hidrata tanto la garganta como los bronquios.

Muchos dolores de espalda, columna, lumbares, articulares, musculares, migrañas y reumáticos son por deshidratación.

Tomar 6 vasos o 1 litro y medio al levantarse, desintoxica el organismo y corrige infinidad de síntomas.

Autor desconocido